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Tuve la oportunidad de decirle una y mil veces que lo quería cerca de mi, pero estaba obligada a quererlo a escondidas, atada a que fuera el quién tomara una decisión y que ojalá esta me beneficiara.

Y al final si fue tal y como lo pensé, era un cobarde para todo, para besar, para decir no, y hasta cobarde para amar.

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Pasajero

Contigo fui yo, fui risa, tristeza y alegría.

Contigo me desahogue, me destrui y me repare.

Contigo soñé, te miré a los ojos y me enamore.

Contigo fui todo lo que con nadie fui.

Y extraño cada momento, de las mañanas los buenos días, las madrugadas escribiendonos o llamando por teléfono sin saber que decir.

Extraño el silencio de ambos al mirarnos, tú nariz grande un poco incómoda para besar, pero me gusta, todo de ti me gusta, tu forma de expresarte, tu sonrisa, tus ojitos pequeños, como cantas tan desafinado, todo.

Eras eso que no quería perder nunca, que no quería que se marchara porque sabía que me iba a doler muchísimo.

Y como dueles joder! Dueles ahora y ten por seguro que doleras siempre que te recuerde o mencioné tu nombre. Dueles como un puñetazo en el corazón.

Contigo lo quería todo, quería estar para ti, quería ver la luna a la misma hora que tú lo hicieras y recordarnos, contigo quería más .

Pero tal vez eres de esas personas que solo llegan a dejarte bonitas experiencia y se van.

Tal vez solo ibas de paso y yo me aferre. Tal vez la herida cierre hoy o mañana pero no dejará de doler y la tormenta de mojar.

Tal vez eres de esas personas que simplemente te dejan al descubierto cuando hace frío y estoy helada.

O eres de los que no se quedan por miedo, porque se sienten queridos, porque están acostumbrados al dolor.

O eres de esos que les gusta repartir heridas.

Lo cierto es que yo te quise, te quiero y pude haberte entregado más. Ahora puedes estar con quién quieras, pero te aseguro que nadie te va a querer como yo lo hago.

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Quédate y cogeme

Tú qué me tomaste de la mano.

Que me miraste directamente a los ojos y te enamoraste.

Tú que me revolviste el estómago.

Tú, quédate.

Sueñame.

Quiereme.

Se mi delirio.

Mírame bien y deléitate, tómate tu tiempo y mira como me despojo de cada prenda.

Entonces acércate y mírame a los ojos, tocame los labios, acaricia mi rostro.

Y bésame, bésame las curvas, tocalas y recorre todo mi cuerpo despacio y sin prisas.

Toca una sinfonía con cada uno de tus dedos en mi espalda.

Entonces comenzarás a conocer cada uno de mis lunares.

Tú, pruebame.

Despeinarme.

Cogeme.

Siente de nuevo mis labios, ahora abiertos, con sed de ti.

Siente mis huesos y la respiración agitada.

Y nuevamente mírame a los ojos y desciframe.

Tú, abrázame.

Quiero quedar con olor a ti.

Y recuerda para siempre que fui tu primera vez.